Miedos en la edad media

La Edad Media estuvo poblada de temores; el mundo mágico de la leyenda, vivo todavía en los viejos cuentos infantiles, lo revela a través de sus lobos crueles y parlantes, de sus dragones y sus ogros, sus gnomos y sus brujas.
(María del Carmen Carlé)

MIEDOS COLECTIVOS: Principalmente “La Peste” con todo tipo de brotes que atraía la muerte, pero el hambre y la guerra golpearon fuertemente Europa.

Peste-Negra1

TEMOR A FUERZAS NATURALES: Terremoto, maremotos, erupciones volcánicas. No faltaron, en el siglo XV, como lo que sucedió en Castilla en la década de los 30, cuando el reino soportó, además de un terremoto, grandes vientos e inundaciones generales, por las excesivas lluvias que se produjeron en forma casi incesante, provocando el desborde de rios y arroyos. En Sevilla, se sabía ya de inundaciones y tormentas eléctricas, vendavales y temblores de tierra. En el mar, a hundimientos y animales fantásticos.

MIEDO AL REY: El hombre, de acuerdo con Partidas… debe amar a Dios, a su rey y a su tierra. ¿Hasta qué punto amaron a sus reyes los castellanos del siglo XV? Muchos castellanos de ese tiempo, dieron su vida en combate, pero sería arriesgado afirmar que los movió el amor al rey y a su servicio. Los más, probablemente, cumplían su función de soldados; habían elegido la carrera de las armas como forma de vida y de progreso, no sólo de la excelencia de la acción, sino también del reconocimiento del monarca… Ni aun quienes veían en el temor un elemento negativo, adhiriendoal concepto de Don Juan Manuel, “del temor nasce aborrescimiento”, y talvez por su propia conveniencia, proclamaban la superioridad del amor como herramienta de gobierno.

 Agincour
TEMOR A LA VIOLENCIA: El temor de los crueles salteadores era masivo. La sensación a sentirse indefenso, ser robado, perder cosechas o la aproximación de los enemigos. Así mismo… temor a los soldados del ejército castellano, o al revés a la falta de ellos. En el mar o en las costas, temor a los piratas.
MIEDO EN LA CIUDAD: Disturbios y enfrentamientos. Manifestaciones por rebeldes en contra de los monarcas. Pero también en las calles por las noches, la oscuridad era cómplice de delincuentes,  porque según dice el dicho: “quien mal haze aborrece la claridad“. Los enemigos del Reyno y las reconquistas invadían principalmente las grandes ciudades contándo como miedos principales: Miedo al rapto de mujeres, Robo y Homicidio.
Tizian_094MIEDO A LA VIOLENCIA EN CASA: Por miseria, verg‘enza o motivos particulares, gran cantidad de niños eran abandonados. En el mejor eran recogidos por un monasterio o alguna persona caritativa y en los casos peores… iban a parar a un asilo, lo que los libraba, al menos de la muerte por hambre o por frío. En tiempos de Cervantes, los golpes formaban parte indispensable del proceso educativo de los niños más desventurados, los “niños de doctrina”, huérfanos recogidos “para adoctrinarlos y criarlos”. En cuanto a las mujeres… ellas se les consideraba inferiores y sus matrimonios eran arreglados por sus padres. Pasando de ser propiedad del padre a ser propiedad del esposo que sufrían muchas de ellas el maltrato o golpes que la misma iglesia justificaba.

MIEDO A LAS PERDIDAS: La pérdida de bienes se prevé, ocasionalmente, en los testamentos con frases como éstas: “lo que Dios no quiera”, “si por aventura…”. Si “por ventura en la dicha mi fasienda… acaesciere… alguno de peligro o daño…”; o bien, “no venda a menos que, lo que Dios no quiera, venga a necesidad”.

MIEDO A LA VEJEZ: Por la vejez se pierde la belleza, el color del pelo, los dientes, la fuerza; comer se hace dificil, caminar, penoso; el final de la vida, que se veía tan lejano en la juventud, se toma próximo y su visión causa angustia.
LA MUERTE: Todos los temores: a la violencia, a la enfermedad, a la vejez, a la muerte ajena… desembocaban en el casi inevitable temor a la muerte propia. Miedo a morir joven o muy viejo. Miedo a ser olvidados y temor a que el diablo tomara sus almas.
FUERZAS SOBRENATURALES: Las leyendas y miedo a la noche por brujas y espíritus malignos. El diablo era muy temido entodas sus formas y figuras fantásticas tomaban vida en el mar como las sirenas, el leviathan, llegar al fin del mundo y caer al vacío…

FUENTE:  (RESUMEN) MARÍA DEL CARMEN CARLÉ “LOS MIEDOS MEDIEVALES” (Castilla, siglo XV)

tanatofobia-o-miedo-a-morir-2-1024x768

Otro de los temores de Francisco, era el olvido. Frecuentemente le recordaba a José Antonio los encargos para cuando él muriera, que no se olvidara de encargar un bulto de alabastro y de ordenar misas para que quedara memoria de él de que estuvo ahí en esa isla. A pesar que se lo decía muy seguido, no confiaba en él y terminó pagándole el mismo al cura de la parroquia con dinero que tenía guardado de la venta de sus tierras. Cien rosarios, uno por cada viernes primero de cada mes. Temía terriblemente esos últimos años del juicio divino y no de lo que pudo haber hecho, sino ¡De lo que no hizo! se daba cuenta de lo poco productiva que había sido su vida y eso le afectaba en las noches al pasar contando los hijos que tenía y los nietos si es que había valido la pena haberlos tenido. Ahora si rezaba, rezaba por las noches “Para que mi alma sea redimida, Santa María madre de Dios…

Extracto de Capítulo 7 “Miedos” en Los Conquistadores no iban solos.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s