Tenochtitlán

“Nada es para siempre en la tierra: Sólo un poco aquí”. Así lo dijo Nezahualcóyotl, el gran Tlatoani de Texcoco…

Tenochtitlan

Partieron en medio del ocaso, cabalgando en silencio por los grandiosos caminos que en un tiempo solo dirigían a la gran Tenochtitlán, caminos que alguna vez fueron testigos de interminables procesiones en las que resonaban melodiosas flautas y caracoles… caminos que retumbaban cuando sus imponentes ejércitos marchaban invencibles, luciendo los guerreros, hermosas plumas de quetzal. ¡Hay Tenochtitlán! Qué serán de tus luces multicolores, de los laberintos de tus islas, tus hermosas mujeres, tus chinampas y los infinitos pinos que resguardaban tu espléndido valle. “Nada es para siempre en la tierra: Sólo un poco aquí”. Así lo dijo Nezahualcóyotl, el gran Tlatoani de Texcoco… Sus palabras parecían hacer eco en esos caminos, dando paso al cambio entre el solitario galope del par de caballos que con prisa abandonaban la ciudad…

LOS CONQUISTADORES NO IBAN SOLOS – LIBRO I

Capítulo 39: “Orgullo azteca”, pag. 209.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s