Tenochtitlán

“Nada es para siempre en la tierra: Sólo un poco aquí”. Así lo dijo Nezahualcóyotl, el gran Tlatoani de Texcoco…

Tenochtitlan

Partieron en medio del ocaso, cabalgando en silencio por los grandiosos caminos que en un tiempo solo dirigían a la gran Tenochtitlán, caminos que alguna vez fueron testigos de interminables procesiones en las que resonaban melodiosas flautas y caracoles… caminos que retumbaban cuando sus imponentes ejércitos marchaban invencibles, luciendo los guerreros, hermosas plumas de quetzal. ¡Hay Tenochtitlán! Qué serán de tus luces multicolores, de los laberintos de tus islas, tus hermosas mujeres, tus chinampas y los infinitos pinos que resguardaban tu espléndido valle. “Nada es para siempre en la tierra: Sólo un poco aquí”. Así lo dijo Nezahualcóyotl, el gran Tlatoani de Texcoco… Sus palabras parecían hacer eco en esos caminos, dando paso al cambio entre el solitario galope del par de caballos que con prisa abandonaban la ciudad…

LOS CONQUISTADORES NO IBAN SOLOS – LIBRO I

Capítulo 39: “Orgullo azteca”, pag. 209.

La antigua Ceilán

Sri Lanka huele a canela, a clavo, a cardamomo y a té. La antigua Ceilán era parada estratégica en la ruta de las especias entre los siglos XVI y XVIII. (Ocholeguas.com)

El cautivante Sri Lanka a dado pie a que viajeros mercaderes recorrieran sus tierras en busca de marfil, canela y piedras preciosas. Esta isla llamada originalmente “Ceilán” cambió su nombre en 1972 por Sri Lanka un poco después de independizarse de los ingleses. Sigue leyendo “La antigua Ceilán”